viernes, 14 de febrero de 2014

El problema de las lagunas y la autointegración del sistema español de Derecho Internacional Privado



Es interesante comenzar admitiendo que no existen "lagunas jurídicas" en el sentido estricto de la palabra ya que en el ordenamiento jurídico siempre existen respuestas.

Las lagunas juridicas en el Derecho Internacional Privado

Por ello, quizás sería más ajustado hablar de "lagunas legales". En este artículo analizaremos el problema que representan para el Derecho Internacional Privado y las soluciones que podemos ver en relación a las mismas.

Cuando en el Código civil se dice que los Jueces “tienen el deber inexcusable de resolver en todo caso los asuntos que conozcan”, y se añade que además es necesario que los mismos tengan la obligación de atenerse al sistema de fuentes (ley o costumbre, principios generales del Derecho, etc) se les otorga a las mismos un carácter informador del ordenamiento.

Además de estas, es importante tener en cuenta la jurisprudencia del Tribunal supremo, aunque su papel se limite a ser un mero complemento a lo anterior, sus resoluciones tienen un peso jurídico más que considerable.

Teniendo en cuenta este punto, es importante destacar que para analizar la autointegración del Derecho Internacional Privado, es imprescindible conocer que en las normas de carácter unilateral el legislador viene a constituir una regulación teniendo en cuenta exclusivamente a un sector del tráfico internacional que quedará regido por la ley española, por su especial vinculación con la misma. Por tanto, los supuestos que no se regulen son lagunas voluntarias o deliberadas.

Por contra, podríamos hablar de verdaderas lagunas cuando el legislador no contempla ningún aspecto de un supuesto, por ejemplo, la nulidad del matrimonio.

- Lagunas legales en el Derecho Internacional Privado y su solución desde el ordenamiento


Surge la pregunta de cómo colmar estas lagunas desde el propio ordenamiento jurídico. Y es aquí donde los principios generales del Derecho juegan un papel esencial por cuanto debido a su propia naturaleza son idóneos para cubrir las posibles lagunas legales y así también para tener una adecuada interpretación jurídica de las normas a aplicar.

En este mapa que hemos dibujado, la jurisprudencia, cuenta con tres funciones esenciales; integradora de preceptos jurídicos, modificativa respecto a soluciones jurisprudenciales anteriores, y por último y evidentemente menos importante la función de aportar de soluciones para colmar una laguna legal.

¿Por qué es menos importante? Por que según está regulado en el art. 1.6 del Código civil la Jurisprudencia por si misma no constituye una verdadera “fuente” del ordenamiento español, por lo tanto, su relevancia en este aspecto es sumamente menor.

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Fernando López Corsi es licenciado en Derecho por la Universidad de Alicante.